Promesas, logros y contrastes en Gobierno Independiente
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MORELIA, Mich., 31 de agosto de 2018.- La salida del ferrocarril de la mancha urbana de Morelia, la instalación de un agroparque industrial, la mejora del sistema de iluminación pública, la creación de un sistema de becas de transporte para estudiantes de escasos recursos económicos y el mejoramiento de las condiciones de Ciudad Industrial de Morelia (Cimo) son algunas de las promesas que Alfonso Martínez Alcázar, presidente municipal de la capital michoacana, formulara en su campaña proselitista en 2015 y que, a la vuelta de tres años, no concretó.
Martínez Alcázar expresó en su proyecto de gobierno independiente presentado a la sociedad en 2015 la necesidad de retirar el tren de la mancha urbana de Morelia, debido al riesgo de accidentes viales y a las complicaciones que genera a la circulación vehicular, sobre todo en puntos como la avenida Madero Poniente, la avenida Siervo de la Nación y el anillo periférico.
Una bandera asumida en múltiples ocasiones por aspirantes a gobernar Morelia y Michoacán que, una vez más, deberá aguardar la generación de condiciones para su cumplimiento.
Esto, debido a que Alfonso Martínez, una vez asumido el cargo de alcalde capitalino, expuso que el municipio no contaba con la capacidad de enfrentar el proyecto para extraer al tren de la ciudad, ya que por la magnitud de la iniciativa se requería del respaldo de la federación.
En compensación impulsó otras medidas, como solicitar a Kansas City Southern de México (KCSM) la publicación de los horarios del paso del ferrocarril a la población y la reparación de las plumas que restringen la circulación de automotores ante la cercanía del tren, sin éxito.
Entre 18 millones de dólares y 24 millones de dólares estimó el presidente municipal de Morelia la inversión necesaria para sacar al tren de la mancha urbana de la capital michoacana.
***Agroparque industrial o clústers temáticos***
Luego que integrantes de la Asociación de Industriales del Estado de Michoacán (Aiemac) solicitaran al entonces candidato a la presidencia municipal de Morelia para el trienio 2015 a 2018 la intervención de Cimo, Martínez Alcázar expresó que se privilegiaría la construcción de un agroparque industrial.
La pretensión era que el agroparque industrial aprovechara la producción agrícola en fresco de Morelia y la cercanía de vías de comunicación con la zona económica especial (ZEE) de Lázaro Cárdenas – la Unión y Ciudad de México para convocar a empresas del ramo que funcionaran como anclas para pequeñas industrias proveedoras y de logística.
Posteriormente, afirmó que el proyecto no era viable y lo sustituyó por la creación de “dos o tres” clústers temáticos repartidos en la ciudad, lo que abarataría los costos de implementación y favorecería la diversificación de las inversiones captadas por Morelia.
A lo largo de los últimos tres años, el agroparque industrial alcanzó grandes avances en el discurso, que llevaron a ser considerada su apertura en la tenencia de Tiripetío o en Capula, para al final determinar que su locación sería reservada, con el propósito de no incentivar la especulación de la tierra y elevar los costos de los predios, lo que haría inviable la construcción del agroparque.
Al momento, un letrero en las inmediaciones de la tenencia de Capula anuncia la próxima construcción de un agroparque industrial que no pudo superar la promesa para convertirse en una realidad.
***Luminarias apagadas***
Múltiples fueron los compromisos relativos a la mejora de la calidad de vida de la población moreliana, formulados durante su campaña en 2015 por Martínez Alcázar, entre los que destaca la rehabilitación de la iluminación pública.
Si bien el Cabildo de Morelia aprobó dos proyectos para rehabilitar el sistema de luminarias públicas de la ciudad, a través de la conformación de una asociación público privada (APP), en el Congreso del Estado la iniciativa fue detenida.
Martínez Alcázar expresó en reiteradas ocasiones que intereses político electorales impedían que los legisladores locales aprobaran que el municipio contratara una línea de crédito contingente como garantía de pago para el proveedor, requisito para instrumentar la APP mediante la que se llevaría a cabo la sustitución de 69 mil luminarias en Morelia y la reparación de la infraestructura asociada.
Por su parte, regidores de partidos políticos y diputados locales advirtieron que la APP comprometería las finanzas del municipio por un plazo no menor a 10 años, además de representar endeudamiento.
Tras reportes de pobre o nula iluminación en puntos de la ciudad, el presidente municipal de Morelia y los regidores y congresistas que rechazaron su propuesta intercambiaron acusaciones sobre presuntos sabotajes al sistema para buscar forzar la aprobación del proyecto.
***Estudiantes, a la espera***
Presentó como una innovación en su campaña por la reelección el sistema de becas de transporte para estudiantes de nivel medio superior en situación de pobreza, como un aliciente para que permanecieran en las aulas.
Sin embargo, esta iniciativa ya la había esbozado en su campaña 2015.
Aunque Alfonso Martínez desarrolló mecanismos para becar a jóvenes vulnerables para que cursaran estudios de niveles medio superior y superior en instituciones privadas, con recursos del Programa Nacional para la Prevención del Delito (Pronapred) primero y, ante su extinción, con financiamiento propio, así como becas municipales para estudiantes de nivel básico en situación de pobreza, nada más se mencionó sobre los apoyos de transporte hasta la campaña por la reelección.
***Cimo, una zona de desastre***
Representantes del sector industrial han calificado de forma reiterada a Cimo como una “zona de desastre”, como consecuencia de las malas condiciones de preservación de sus vialidades, la proliferación de baches, la mala calidad de los servicios públicos y la criminalidad que ocasiona desde asaltos a trabajadores hasta robos con violencia al interior de las empresas.
Alfonso Martínez, tras proponer la creación de un agroparque industrial y ante la insistencia del sector por atender Cimo, manifestó que se desarrollaría un programa de rehabilitación de la zona que involucraría reencarpetamiento y construcción de vialidades, mejora de los servicios básicos y mayor seguridad.
Alrededor de 2.5 millones de pesos se invirtieron en el reencarpetamiento de la calle Oriente 4, además de que se intervinieron vialidades aledañas y de acceso a Cimo, como las avenidas Lomas de la Aldea, Miguel Hidalgo y Juan Escutia.
Integrantes de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra) en Morelia y la Aiemac detallaron que estas obras favorecieron sobre todo el paso de los habitantes de los asentamientos ubicados alrededor de Cimo, por lo que los beneficios para las empresas albergadas fueron menores.
Asimismo, señalaron que si bien se implementaron acciones de reparación de luminarias, bacheo y patrullajes, estos no eran suficientes para posicionar el parque industrial como un atractivo para las inversiones productivas.
Los industriales en Morelia lamentaron que Cimo continuara sin recibir la atención y las obras de que precisa para captar capitales productivos que detonen la economía local y generen empleos de calidad.
En respuesta, el ayuntamiento de Morelia enunció las acciones desarrolladas en la instalación y acotó que Cimo no es competencia exclusiva del municipio, además de que su capacidad de atención se ve limitada por el elevado índice de rezago en pagos del impuesto predial que presenta.