Teléfono Rojo
José Ureña/Quadratín
Beatriz: larga vida en PRI y la Cámara
No deja espacios para los demás priístas
Tabasco: el objetivo es aniquilar al Peje
Los priístas ya le pusieron una disyuntiva, el partido o la Cámara, pero Beatriz Paredes juega las condiciones a su favor.
Sobre todo el tiempo.
Por eso mientras llega el momento de escoger su opción, y cada día ella tapa más sus cartas y genera más dudas, la tlaxcalteca ctúa en los dos frentes a su alcance.
Como presidenta del PRI toma decisiones de corto y mediano alcance, hecho con el cual alimenta crecientes especulaciones sobre su permanencia en Insurgentes Norte.
Pero al mismo tiempo participa de manera creciente en análisis de especialistas en materia económica, de cuyo diagnóstico saldrán las propuestas tricolores para enfrentar una creciente y mal enfrentada crisis.
Ella es la cabeza en las discusiones.
Ella quien dialoga con los disputados recién electos más conocidos: Francisco Rojas, Oscar Levín, David Penchyna, Omar Fayad…
Es decir, ni perfila un sucesor en el PRI ni manifiesta a un candidato para coordinador de la próxima bancada priísta en San Lázaro.
En este empeño no ha contado, siquiera, el autodescarte del mexiquense Emilio Chuayffet.
EFREN LEYVA OPERARA GUERRERO
Los datos están a la vista.
Desde antes de someterse a la revisión médica, Beatriz Paredes comenzó a estructurar los equipos con los cuales peleará las próximas elecciones.
Abrió con Guerrero.
Entidad de nuevo tricolor en las dos pasadas elecciones, la local y la federal, mandó con poderes plenipotenciarios a Efrén Leyva.
Hombre de larga carrera, Leyva fue candidato plurinominal pero no alcanzó curul.
Lo protege con el nuevo cargo y le da la orden de instrumentar una estrategia para cuando Zeferino Torreblanca se acerque al final de su triste aventura de gobernador más ineficiente, según calificación de sus propios mandados.
Sin demora, Leyva ya se reunió con todos los diputados electos y los principales cuadros.
Ente los últimos sobresalen Héctor Astudillo, alcalde de Chilpancingo, y Manuel Añorve, quien tuvo la hazaña de recuperar Acapulco y es principal prospecto del PRI para candidato a gobernador.
LOS PREPARATIVOS PARA TABASCO
El turno es para Tabasco.
En Guerrero Beatriz Paredes pudo actuar con entera libertad porque no hay gobernador y la unidad del priísmo le permitió ganar todas las disputaciones, con excepción de Zihuatanejo.
Pero en Tabasco es diferente.
El gobernador Andrés Granier va a las elecciones intermedias en condiciones diferentes a las de hace tres años, cuando humilló al perredismo de Andrés López y su abanderado César Raúl Ojeda Zubieta.
En este momento hay negociaciones en doble vía: para mantener la unidad y, de común acuerdo entre Granier y Paredes, postular candidatos triunfadores a las 17 alcaldías y al Congreso del estado.
Tal vez Granier sea mano en los candidatos, pero Paredes mandará operadores de alto nivel.
Ambos coinciden en impedir la resurrección de la izquierda -¿perredista? ¿Petista? ¿De Convergencia? Nadie sabe- encabezada por El Peje.